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Semblanza
“Entre Viento”
Entre los aspectos que siempre llaman la atención de las pinturas de María Rosa Astorga está el uso del color: su estudio formal, minucioso, casi científico y su desarrollo pleno como elemento pictórico; así, sus cuadros adquieren una dimensión estética mucho más intensa.
María Rosa ha investigado el color desde la racionalidad propia de una matemática, así como también el lenguaje de la pintura. Como ella señala, comprendió el concepto de composición cuando entendió el principio de la sección áurea. Pero dentro de esta imperceptible racionalidad es que el color adquiere esta carga expresiva tan contundente.
En la exposición por primera vez se observa la influencia oriental, como en la serie Herbolaria, cuya técnica pertenece más al mundo del dibujo pero que encuentra su expresión plena dentro del lenguaje de la pintura. Se trata de composiciones muy equilibradas, de gran delicadeza y aparente simplicidad: el espacio parece estar detenido, sugiriendo una atmósfera que está a la espera; una energía que no se manifiesta visiblemente, está permanentemente contenida. En los temas marinos, desarrollados en paneles, destacan una mayor soltura, gran dinamismo y movimiento, en parte debido a la variedad de técnicas empleadas, lo que a la vez constituye su riqueza y complejidad. En las series de árboles se observan diversos “momentos” o “estados” –pues el término planos sonaría un poco frío- que pueden ser vistos de manera independiente: la intención es provocar sensaciones diversas, variadas y en esta muestra, lo logra con madurez, equilibrio y de pronto hasta asoma su carácter lúdico...
Daniela Cuéllar
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