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Semblanza
Mi obra más reciente muestra trazos más figurativos, elementos que no fueron tan obvios en la serie de trabajos que antecedieron a éstos, en los cuales se observa tanto en los temas como en la técnica características más abstraccionistas. Sin embargo, ambas series tienen mucho en común, quizás más de lo que pudiera pensarse o a simple vista contemplarse.
La figura humana se encuentra al principio y en el fondo de todo trabajo, me sirvió como pretexto inicial para explorar el expresionismo abstracto que a su vez me proporcionó los elementos plásticos para enriquecer mi imagenería personal.
Esta imagenería se encuentra en constante depuramiento, y es tal vez el fundamento de todo creador que busca expresar de la mejor manera posible nuevas formas de comenzar un cuadro; como una forma de aceptarse siempre cambiante o en evolución permanente.
Tengo la convicción de que el arte no siempre intenta proponer nuevas ideas, en ocasiones trata de ahondar en lo que otros han hecho antes pero que se considera que no ha sido completamente explorado, esto me impulsa a retomar esa tradición pictórica enriquecida por las técnicas de numerosos artistas que antes que uno plasmaron su interpretación de la condición humana.
Las ideas-emoción nacen del centro del lienzo, casi siempre aparece un rostro, la figura aparece, se define, para enseguida desaparecer fugazmente, el trabajo no se detiene, avanza febril, angustiosamente, probando nuevos caminos, buscando algo inconscientemente, la figura vuelve a manifestar y queda fija pero no atrapada, su aislamiento la envuelve, la figura insinúa múltiples posibilidades. Es un acto de fe que sostiene sobre la efímera posibilidad de un accidente venturoso, del cual saldrá la imagen principal y el tono fundamental del trabajo. Mi mayor atención se concentra en la fidelidad a la emoción que en la exactitud de las formas, las figuras aparecen para evocar significados.
Las formas las tomamos de la realidad visual, nos nutrimos de ellas en nuestro entorno, pero al experimentar un proceso creativ, el del pintor, las coloca en un plano abstracto; este procedimiento es mi búsqueda y mi propuesta. La fascinación de este proceso radica en su dificultad, debido a que me siento más atraído por la complejidad en el trabajo.
Esta búsqueda casi inconsciente tiene similitudes con el método asociativo bretoniano que perseguía la conquista de lo irracional y finalmente inconsciente, este método presupone la cancelación de consideraciones estéticas o morales; por lo tanto mi trabajo tiene más específicamente hacia la asociación psicológica libre.
Juan Vásquez
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